Hay lugares donde uno se queda y en cambio, hay lugares que quedan en uno

Lo adelantamos en un post, varios miembros de Sonríe y Crece hemos pasado las Navidades en República Dominicana.

“Nos vemos por Navidad en República” fue el saludo que estuvo en nuestra boca durante unos cuantos meses. En un principio era un mero sueño y nos dibujaba una sonrisa de oreja a oreja cada vez que lo decíamos, pero terminó por hacerse realidad.

Hay cosas difíciles de explicar, fuera del alcance de las palabras y la escritura. Hay cosas difíciles de entender, fuera de la razón humana. Vas una vez y queda algo pendiente. Vuelves y, al regreso, sólo quieres volver. Y es así como; una y otra vez, vuelves, vuelves y vuelves a ir.

Hay lugares donde uno se queda y en cambio, hay lugares que quedan en uno. Estas dos semanas nos han permitido vivir Sabana Yegua de una manera distinta. Hemos tenido lo más valioso que cualquier ser humano tiene: tiempo. Tiempo que el periodo en el que los voluntarios suelen desplazarse no suele abundar por los quehaceres. Tiempo para entrar, salir; jugar y sentarnos; reír y llorar.

El ejercicio de la solidaridad, cuando se practica en el día a día, es también un ejercicio de la humildad, que enseña a uno mismo a reconocerse más y a reconocer la grandeza escondida en las cosas pequeñas. Es la capacidad de saber observar, no de ver.

El mundo está formado de historias, historias que uno crea, piensa y reflexiona. El mundo es un montón de personas formando historias.

Este blog está formado también de historias. Historias que próximamente se crearán, pensarán y reflexionarán de estas Navidades en República Dominicana.

 

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Yo reciclo, ¿y tú?

Este verano en Sabana Yegua quisimos dedicarle tiempo y atención al cuidado del Medio Ambiente. Así pues, tal como contó el presidente de la Fundación ‘Race for Water’, Marco Simeoni, en un artículo para Listín Diario, en República Dominicana hay un grave problema de gestión de residuos, en concreto de basura y desechos plásticos.

Y es que la gran cantidad de plásticos que se acumula por las calles y carreteras del país es descomunal. Vayas donde vayas ves bolsas, botellas y otros residuos de este tipo. Según datos de la institución ecologista-ambientalista dominicana SOECI, aproximadamente un 30% del total de desechos que se generan no es recogido de las calles. Esto no solo supone problemas para el medio ambiente, sino que también afecta a la salud, ya que puede generar diversas enfermedades. Es por eso qué desde Sonríe y Crece colaboramos junto a Nous Camins en la campaña “Yo reciclo, ¿y tú?”.

Para ello hicimos una rúa por las calles de Sabana Yegua yendo casa por casa y explicando que deben separar los residuos plásticos del resto. Así pues, la falta de conciencia ecológica y la desinformación o desconocimiento de la mayoría de las personas sobre este tema es lo que hace que la gente acabe tirando las cosas al suelo sin saber que ese gesto puede tener graves consecuencias. Durante la rúa aprovechamos para señalizar los distintos puntos de recogida, con pegatinas con el lema de la campaña. Pero como podremos ver en el vídeo y las diferentes fotos, quisimos hacerlo de una forma muy peculiar, nos hicimos disfraces con objetos de plástico reutilizados como trozos de botellas y nos pintamos la mejor de nuestras sonrisas para aguantar todo el trayecto por el pueblo al ritmo de la música y llenando las calles de alegría.

¡Cómo no, los niños no faltaron en este día!, a medida que avanzábamos por las calles se iban uniendo a la campaña de reciclaje, cantando y recogiendo los plásticos que encontraban por el suelo para depositarlos en los sacos que llevábamos durante el recorrido.

A raíz de la idea que tuvo la parroquia ‘La Sagrada Familia’, empezó a desarrollarse este proyecto de reciclaje de la mano del Grupo Juvenil Galilea y la Pastoral de la Mujer. No obstante, desde Sonríe y Crece también quisimos colaborar durante nuestra estancia en Sabana Yegua.

El resultado está siendo muy exitoso, se ha logrado recoger mucho plástico. Actualmente existen 50 puntos de recogida en el pueblo donde las personas pueden ir a depositar sus plásticos, luego cada semana, el ayuntamiento se encarga de mandar un camión de basura que los recoge para que finalmente puedan ser reciclados.

Esperamos que el proyecto siga avanzando y obteniendo logros, ya que como personas es muy importante tener conciencia de nuestro entorno. Al fin y al cabo, el mundo es de todos, y si no lo cuidamos nosotros ¿quién lo hará? Como dijo el jefe indio Seattle “todo lo que le ocurra a la tierra les ocurrirá a los hijos de la tierra”.

 

“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla
mientras el género humano no la escucha.” – Víctor Hugo