La vida en Sabana Yegua, día a día

 

Sabana Yegua es un pueblo muy alegre, aunque sus habitantes tengan recursos limitados, en sus calles nunca falta la bachata ni los ritmos tropicales. Esto hace que el día a día aquí sea muy agradable.

Para nosotros el día empieza a las 7 de la mañana con las primeras tareas de casa, como, por ejemplo, preparar el desayuno, recoger y fregar los platos. Después vamos a la escuelita. Empezamos las clases a las 9 de la mañana. Al llegar cada profesor llama a sus alumnos y ordenadamente cada grupo entra en su clase. En las dos horas siguientes, cada clase repasará todas aquellas cosas que supuestamente los niños y niñas han trabajado durante el curso en sus colegios.

A continuación, excepto los lunes (que es el día en que la mitad del grupo va a Azua a hacer la compra semanal y la otra mitad se encarga de limpiar a fondo la casa), des de que termina la escuelita hasta la hora de comer tenemos tiempo libre para disfrutar en el pueblo, con los niños o hacer algún encargo que tengamos pendiente por hacer.

A la 13:30h volvemos a reunirnos todos en casa para comer y descansar ya que, a las 15:00 volvemos a ponernos en marcha para preparar las actividades del esplai que hacemos de 16-18h. Este año durante las primeras dos semanas nos hemos repartido de la siguiente forma: tres de nosotros se quedaban en el esplai de Sabana Yegua, donde únicamente supervisamos y echamos una mano en lo que haga falta; cuatro de nosotros iban a Proyecto 4 donde las últimas semanas íbamos solo 2. Finalmente, íbamos 4 a Kilómetro 13, donde por falta de niños y de monitores hemos tenido que dejar de ir. En su lugar, hemos empezado a ir a Kilómetro 15, un pueblo que tenía muchas ganas de que fuéramos y que nos ha sorprendido muy gratamente. ¡Esperamos poder seguir yendo en los próximos años!

Una vez termina el veranito, volvemos a tener tiempo libre hasta la hora de cenar, donde nos encontramos otra vez en casa para pasar un rato en familia y coger fuerzas para el día siguiente.

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El veranito ya acabó

IMG_1251.JPGSon las 3. Te despiertas de la siesta con las pilas recargadas de las clases por la mañana. Café. Disfraz en mano y pintura color esperanza en la cara. Llega la guagua. Deprisa que empieza el veranito!! Cuando por fin llegas al pueblo te encuentras con el cariño de niños y el sol en la piel. Pocas cosas más bonitas hay.

Durante estas cuatro semanas al año todo es diferente. Aquí todos somos felices, no hay preocupaciones ni prisa, de hecho, todo son sonrisas.

Empezamos la ruta por nuestro pueblo dormitorio, Sabana Yegua, aquí el veranito ha sido como su nombre indica “La Sabana”: los primeros días volaban piedras y niños, la ley del mas fuerte. Pero como algunos dicen el tiempo todo lo-cura, poco a poco la normalidad volvió y pudimos realizar el esplai con normalidad y repartir las nuevas meriendas, les encantó el chocolate y el arroz con leche!!

Seguimos la excursion por Proyecto 4, un pueblo con muchos niños y niñas y muchísimas ganas de jugar. Nos encantó la actitud y la capacidad de las monitoras dominicanas y Mela de realizar el esplai, en casa siempre comentábamos que Proyecto 4 era el pueblo más fácil ya que funciona solo.

Kilómetro 13 es un asentamiento con muy pocos recursos, muy dispersa y demasiado cerca de la carretera. Hicimos el esplai allí durante dos semanas pero pese a la cantidad de niños que había, no encontramos los monitores suficientes como para llevar a cabo nuestro proyecto “Creadores de esplais”, así que dejamos de ir al “km 13” para ir al siguiente pueblo de nuestra excursión.

Este año estamos muy orgullosos de anunciar que hemos empezado nuestro proyecto en kilómetro 15. La primera vez que fuimos nos encantó, la segunda también y así hasta la ultima. En el 15 hay muchísimos niños y niñas con ganas de jugar, cantar y pasarlo bien, son estas cosas lo que hace mas bonito nuestro proyecto. Este año hemos empezado aquí, ya tenemos incluso monitores como Pablo que nos han ayudado cada día durante las dos semanas que hemos ido en todo lo que se ha podido, muchísimas gracias nos vemos el año que viene!!!

Una vez a la semana hemos ido a Altagracia, un pueblo que de la mano del líder Cacafú hemos recibido una gran acogida y es increíble jugar con alguien que nunca ha visto una pelota. Todos tenemos un muy buen recuerdo del día que hemos ido allí.

Finalmente el veranito ya acabó y este viernes nos despedimos de los monitores y los niños/as. Han sido cuatro semanas de un ritmo acelerado, constante, agotador pero a la vez satisfactorio, enriquecedor y con muchas, muchas historias que contar.

!!!Esperamos veros el año que viene!!!